jueves, 6 de agosto de 2015

Entre la diplomacia del garrote y la zanahoria, y la diplomacia del mojito: Las nuevas relaciones Estados Unidos-Cuba


El pasado 20 de julio se formalizó el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba con la reapertura de embajadas en Washington y La Habana. Ocho días después, Estados Unidos dio a conocer el último informe sobre el tráfico y trata de personas, elaborado anualmente por su Departamento de Estado. En esta ocasión llamó la atención la salida de Cuba del apartado de los países que no cumplen con los estándares mínimos para combatir este problema.

Varios legisladores del Congreso norteamericano lo denunciaron como una maniobra política por parte de su gobierno, para favorecer el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Cuba.
Isidro Morales, profesor de la Escuela de Gobierno y Transformación Pública del Tecnológico de Monterrey realizó un balance de esta situación para nuestro blog. A continuación te lo presentamos:


En el caso de la reapertura de embajadas creo que se trata de un cambio histórico, que abre un espacio de certidumbre para ambos países. El presidente Obama ha dicho que la política de embargo fue un error. Desde el punto de vista americano ésta estrategia buscaba evitar el afianzamiento de una dictadura o de una sociedad cerrada. Sin embargo el efecto fue completamente contrario: el embargo permitió garantizar el gobierno de Fidel y Raúl Castro, y mantener políticamente cerrada a la isla.

El embargo, contribuyó a fragmentar a la sociedad cubana pues consolidó su división en dos: aquella Cuba que vive en Miami y aquella Cuba que sigue en la Isla. Esta división está más vigente que nunca y es un gran muro para la cohesión de los cubanos.

Sin duda, desde el punto de vista cubano se ven retos muy interesantes. Por un lado la definición del modelo económico para Cuba avanzará poco a poco hacia una economía de mercado. La pregunta aquí es ¿qué modelo de mercado?. Sería una tristeza que Cuba pasara rápidamente a un modelo capitalista neoliberal donde de nuevo empecemos a ser testigos de altos niveles de pobreza. Si bien es cierto que tienen una pobreza material, todos los cubanos tienen educación y servicios médicos. Sería una pena que estos logros no se mantengan, porque entonces sí veríamos que la revolución fue un fracaso.

¿Qué modelo de capitalismo debería emprender Cuba? Yo creo que la apuesta debería ir por la consolidación de un modelo socialdemócrata. Esto sería muy interesante para América Latina, ya que ni Brasil, ni Argentina, ni México con su revolución pudieron desarrollar un modelo en esa vía. Sin embargo, temo que con la presión americana Cuba termine integrándose al área de libre comercio de América del Norte. No digo esto porque considere que sea mala la economía del mercado, yo creo que la competencia es buena, lo digo porque temo que los logros sociales básicos que logró la revolución se acaben y veamos una Cuba desigual y con pobreza.

Por otro lado, después de la elección económica habrá que decidir el modelo de estructura política para Cuba. Y creo firmemente que Cuba debe elegir un modelo de democracia liberal, de apertura, que permita un sistema de partidos, de transición. Cuba debe decidir, pues la historia ya los alcanzó, la isla ya se abre. Cuba se acerca a Estados Unidos para bien y para mal.

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